Diseño de moda, pero ¿qué viene luego?

¿Qué quieres ser de mayor? Puede que esta sea la pregunta más cambiante y aterradora a la que nos enfrentamos, constantemente, en nuestro ciclo vital. Y ya no solo aterradora sino muchas veces precoz. Casi sin forjar nuestra personalidad y enfundados en babis escolares desafiamos el interrogante, llenos de inocencia y creatividad, ante la máxima autoridad educativa. 

Princesa, futbolista, actor/actriz, astronauta, maestro/a, bombero, veterinaria, pasando por las contemporáneas como youtuber o influencer, todas ellas son las más elegidas por los pequeños. Y es precisamente la idealización la que nos hace escogerlas como profesión idílica. Pero la realidad es muy diferente. Conforme crecemos se presupone que nace aquello de la vocación, pero no a todo el mundo. Y es entonces cuando cierras los ojos por un momento y te encuentras con 18 años – por regla general –  y tienes que enfrentarte – con miedo y vértigo – a la decisión, que a priori, cambiará tu vida. 

Es ahí cuando sin apenas noción, escribes lo que será el primer capítulo de tu futuro inmediato. Algunos por vocación otros sin ella, presiones familiares, aquello que crees que te gusta pero resulta que no, las elecciones por descarte o también, lo que empiezas y no es como imaginas. 

Incluso aquellos que siempre lo tuvimos claro nos surgieron dudas de cómo alcanzar lo que soñábamos. A título personal, recuerdo tener devoción por la moda desde que tengo uso de razón – si, suena a afirmación cliché de toda persona del sector, pero es cierto – en mi mente de niña, y no tan niña, moda solo estaba ligada a diseñadora. Y yo sabía que no quería eso. Pero lo que sí sabía es que quería estar en ese mundo. Así que busqué opciones, y tras varias crisis existenciales y un buzón lleno de newsletters de universidades voraces por captarme como futura alumna, decidí que el camino sería Publicidad y Relaciones públicas, con un posterior máster en moda. Y ese era el plan hasta que, sentada en las escaleras de la facultad, en un descanso de selectividad, alguien se acercó a mí con un folleto de inauguración de una escuela de moda. 

Sin ningún tipo de expectativa, y con mi matricula en publicidad formalizada, fui a una reunión con la coaching de la escuela. Para no hacer esto más largo sólo diré que fui el diploma 001 de FormArte en 2017. ¿Qué cómo terminé en diseño de moda si no quería ser diseñadora? Pues muy fácil, diseñadora no es la única salida. 

La desinformación, o que el título no puede abarcar todas las salidas laborales, nos hace creer que eso es lo único a lo que aspiras en esto. Pero la realidad es muy distinta. 

Así que hoy vamos a hablar de qué viene después de estudiar diseño de moda y sus posibles salidas.

1. Diseñador de moda

Alexander McQueen

Por alguna salida tenemos que empezar y lo haremos por la más obvia. Rindiendo homenaje al nombre de la titulación, y siendo la más reconocida por todos. Durante los tres años de estudio aprendes a crear una colección desde 0. Brainstorming, moodboards, bocetos, fichas técnicas, planos, elección de tejidos. Un 360 que te ayuda a graduarte con una colección íntegramente ideada y producida por ti.

Esto te ayuda a poder crear tu marca, ser diseñador freelance, trabajar en proveedor o diseñar para grandes empresas.

2. Diseñador de vestuario

Edith Head

Casi a la par que la anterior y con los mismos conocimientos, pero enfocados a otro campo, puedes dedicarte a crear el vestuario para teatros, películas o musicales. Todo ello se hace más fácil con las asignaturas de historia de la indumentaria e historia de la moda, que te dan las referencias necesarias para saber adaptarte a cada época.

3. Estilista 

Lotta Volkova

Durante el tiempo que estudias diseño también tienes asignaturas como tendencias, estilismo y asesoría de imagen. En ellas aprendes que, lo que ves en la pasarela no es solo trabajo del diseñador, sino que hay una segunda persona que se encarga de darle la vuelta a los looks para que sean más comerciales y llamativos, y su trabajo es imprescindible en la industria. 

Realizas shootings donde ves como se crea una editorial de moda, como combinar las prendas para levantar un look, el e-commerce, dirección de arte, campañas publicitarias, coordinación del vestuario para una película/serie, shoppings o la elección de looks para celebrities.

4. Personal Shopper

Muy a la par de estilismo y teniendo en cuenta las tendencias, utilizas tus conocimientos para ayudar a la sociedad. Aconsejas que artículos se adaptan a su lifestyle, a su colorimetría, tipo de cuerpo o como ordenar sus armarios y sacar el máximo partido.

5. Confección a medida 

Todos sabemos que para crear ropa hay que coser y, durante tu trayectoria en diseño de moda cómo elaborar una prenda – a mano y a máquina -. Las puntadas, la sastrería, los tipos de ojales, los acabados y un largo etc.

6. Patronista

Para que el dibujo que imaginas se haga realidad necesitas hacer un patrón. Y aunque empiezas con los básicos como faldas, cuerpos y mangas terminas elaborando lo más loco que se te ocurra. 

7. Coolhunter

Fotografía de Bill Cunningham

Especializándote en tendencias, investigas los mercados para adelantarte a todo aquello que está por venir y así, ser de los primeros en saber lo que se llevará la próxima temporada. Grandes empresas como WGSN se dedican a esto para luego vender sus estudios a las multinacionales. 

8. Innovación 

Cristina Peral para el País

En este campo indagas en los nuevos nichos de mercado -que no pueden estar más en auge – la moda ecológica y sostenible, la producción km0, las nuevas tecnologías y acabados textiles. 

9. Ilustrador de moda

Antonio López para KatariMag

Muchos de los que entran en diseño de moda – me incluyo – no saben dibujar, pero aprendes la anatomía humana, las diferentes técnicas y acabados y te gradúas listo para hacer un Picasso – o al menos para hacerlo a tu estilo -. 

Precisamente, los que más personalidad tienen y se alejan de lo convencional pueden trabajar para terceros ilustrando sus colecciones o incluso para editoriales y revistas. 

10. Periodista de moda

Todas las nociones relacionadas con la industria textil las adquieres, sólo necesitas tener un poco de facilidad literaria y cultura para poder escribir de ello. 

11. Showroom, organización de eventos y pasarelas

Las prendas que ves en películas, series, revistas, conciertos, alfombras rojas y demás eventos no son de las personas que las llevan. Se ceden y se devuelven. Y eso es lo que hace un showroom. También organizan eventos para las marcas que gestionan o incluso desfiles. 

Y ahí es donde acabé yo. Por otro camino pero en mi idea principal, con muchos más conocimientos, te lo garantizo. 

Si me preguntan a día de hoy si estudiar diseño de moda, queriendo dedicarme a la comunicación, fue un error puedo afirmarte que no. De hecho fue todo un acierto. Las profesiones creativas están conectadas y una vez finalizados los estudios puedes complementarlos especializándote en la rama que más te guste. Porque sí, el saber no ocupa lugar. Y el diseño de moda puede ser la puerta para todo lo que algún día soñaste, pero todavía no lo sabías. 

Puedes seguir el día a día de los estudiantes de moda en nuestro instagram: @escuelaformarte

¡Aquí tienes las asignaturas de los tres años de estudio!