¿Qué era eso de la glasilla?

Una de las preguntas frecuentes entre los estudiantes que comienzan Diseño de Moda es que es la glasilla. No es una palabra común y pertenece al lenguaje específico de la moda, con lo que no resulta tan sencillo encontrar una respuesta correcta. Como para casi todo en este campo, no existe una clara normalización, por tanto es posible que se le llame glasilla, retorta, cottonet, retor, lienzo, toile, muslin … 

Pero ¿Qué es la glasilla ? pues se trata de un tejido de algodón, ligamento tafetán (el ligamento es la forma en la que están distribuídos los hilos al conformar el tejido) que puede tener diferentes pesos, y aunque en general se trata de un tejido de aspecto rústico y color beige puede variar mucho el tono. Una de las principales características de la glasilla es que es un tejido barato, su precio dista bastante del tejido final y por ello se ha utilizado desde los albores de la alta costura para realizar prototipos. Atención, porque aquí surge otro punto de confusión, porque a los prototipos elaborados con este tejido también se les  llama glasillas. 

¿Qué es entonces una glasilla? Cuando se realiza una prenda, después de elaborar el patrón, este se prueba en un tejido previo al final ( la glasilla) con el fin de detectar posibles errores y mejorar el fit, es decir, para comprobar cómo sienta la prenda en el maniquí o modelo. Es bastante probable que haya que modificar ese prototipo varias veces hasta que se alcance lo que el diseñador tiene en mente. Obviamente realizar este proceso con el tejido final incrementaría mucho los costes, la glasilla es también un tejido manejable y fácil de coser, lo que acelera el proceso de pruebas. 

¿Pero qué ocurre si el tejido final tiene características muy diferentes a las de la glasilla? 

Puede ocurrir que queramos realizar una prenda de punto, utilizar tejidos con elastano o hayamos escogido una tela especialmente pesada, fluida … todo esto afecta y mucho al patrón, por tanto nuestras pruebas en glasilla de tafetán de algodón quedarían totalmente invalidadas ¿Qué hacemos entonces? pues siguiendo el mismo principio buscamos un tejido barato de características similares al tejido final, el prototipo de una prenda de punto requiere que se realice también en punto. Este igualmente será denominado glasilla, aunque esté elaborado en punto, porque además el prototipo, em moda, ya es la prueba en tejido final aún no aprobado para distribución ¿Veis como no era tan sencillo? 

Bonus – ¿Dónde comprar glasilla barata y de buenas características? Aquí va nuestro consejo de experto que te llevará a un lugar inesperado, IKEA, 2,8 euros el metro. Eso sí, no se vende online y hay que acudir a la tienda.