Crear o la nada

Sinceramente nunca pensé que si la sociedad fuese a virtualizarse por completo lo haría de esta manera, repentina y obligatoria. Pero muchos ya habían imaginado un mundo así, y lo llamaban futuro. El aislamiento social era una previsión para la década de los 20, sería algo que sucedería poco a poco y casi sin darnos cuenta. Acabaríamos viviendo en 2029 como lo estamos haciendo ahora. Solía pensar en esa sociedad futura e imaginar como sería la vida allí, aunque ahora suene ridículo, y me preguntaba cual sería el significado más acertado para la palabra que nos definiría. 

Virtual : de latín virtualis. Relativo al virtus, valor, virtud que indica fuerza y potencialidad intrínseca que algo tiene. 

Virtual : aparente, no real. 

Un sábado cualquiera el futuro ya había llegado y la realidad con uno de sus prosaicos bofetones nos hizo espabilar de repente. Somos conscientes que desde los Babyboomers a la generación Z, nunca se había vivido una situación semejante en el mundo occidental, y aunque el nuestro no sea un caso destacable, y no importe más allá de a las personas a las que afecta directamente,  hoy queremos compartirlo con vosotros porque a nosotros nos ha servido y así podría ser para alguien más. 

¿Cómo se adaptan las escuelas de moda a su nueva existencia ?

Primero deberíamos explicar, aunque a algunos les parezca obvio, que una formación completa en Diseño de Moda requiere de una parte práctica y otra teórica. El arte, la historia, la arquitectura, el estudio del proceso creativo, la teoría del color … son imprescindibles para formar a un diseñador. 

FormArte imparte clases teóricas online desde la primera semana del estado de alarma. Es decir, no hemos perdido ni una sola hora lectiva de estas asignaturas. Si bien es cierto, la escuela ya contaba con un sistema online de comunicación interna y fue muy importante que los alumnos ya estuviesen acostumbrados a utilizar estas herramientas para empezar de manera inmediata. Otra gran ventaja es la cantidad de plataformas online que permiten videollamadas en grupo y  compartir pantallas, Google ClassRoom o Zoom por mencionar algunas, lo cual sirve para impartir clase con las mismas herramientas que existirían en un espacio real e incluso mejorarlas. Desde su fundación esta escuela ha apostado siempre por los grupos pequeños, piedra angular de una formación de calidad, y precisamente en un entorno virtual esta característica ha magnificado su importancia. Con un máximo de siete alumnos por clase,  los docentes han podido mantener el control del alumnado a pesar de no compartir un mismo espacio físico y la comunicación en el aula virtual resulta fluida y  ordenada a la vez. 

Las clases prácticas suponían un desafío mayor, pero en un  problema siempre hay una oportunidad implícita. A lo largo de la historia, y como ejemplo tenemos las dos grandes guerras del siglo XX,  de la necesidad siempre han surgido las mejores ideas y en un mundo demasiado complaciente quizás esta sea la oportunidad de poner a prueba la verdadera capacidad creativa. Así que las clases semiprácticas, manteniendo íntegramente los objetivos didácticos del curso, fueron reformuladas para posibilitar que los alumnos pudiesen seguir con sus trabajos en casa y al mismo tiempo profundizasen en temas de sostenibilidad y reciclaje que se perfilan  como críticos en el futuro inmediato de la moda. 

En palabras del diseñador Dries Van Noten cuando hay constricciones, tienes que ser aún más creativo, y en FormArte quisimos insistir en esta premisa. 

Nuestros talleres de momento siguen cerrados, pero los profesores de clases prácticas siguen atendiendo las consultas de sus alumnos de manera personalizada y enviando explicaciones en video, con la ventaja para el estudiante de poder repetir tantas veces como quiera la explicación. Un apunte a tener en cuenta, porque cuando volvamos a las clases presenciales podremos seguir usando estos recursos. 

De esta experiencia hemos aprendido mucho, y estamos orgullosos de decir que gracias a la suerte sí, pero también al esfuerzo, hemos conseguido mantener nuestra actividad, conseguiremos que los alumnos terminen el curso con todas las competencias adquiridas previstas para este año sin desechar temario, porque uno elaborado con rigor no tiene partes prescindibles. Y ahora sabemos que estamos preparados para el confinamiento y nos seguiremos preparando para la vuelta, que cada vez está más próxima. 

A la espera de poder abrir nuestros talleres cuando las circunstancias lo permitan y adoptando todas las medidas de seguridad necesarias, queremos enviar un mensaje de ánimo a toda la comunidad creativa, especialmente los estudiantes de moda, para que continúen y sigan creando, de una forma diferente y quizás mejor.

Todos los trabajos que ilustran este artículo fueron creados por nuestros alumnos durante la cuarentena. 

 

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