Cruella, moda y destrucción

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Muy de vez en cuando llega a la cartelera una película que llama la atención por su cuidado vestuario, y aun menos frecuentemente aparece una historia que además está ambientada en el mundo de la moda. Por ese motivo, este verano estamos de enhorabuena por el estreno de Cruella de Disney. Una precuela de la historia original en la que conoceremos los comienzos del controvertido personaje. 

Foto cortesía de Disney, una Cruella muy punk

La historia transcurre en el Londres de los años 70 y narra el devenir de la joven Estela, aspirante a diseñadora de moda de gran talento y un comportamiento un tanto peculiar. Las constantes referencias al punk, el movimiento contracultural más característico de la década, nos llevan inevitablemente a la diseñadora  Vivianne Westwood. Ella es,  junto a Malcom McLaren, la semilla primigenia de una estética que es ya universal. La verdad es que no se nos ocurre un contexto que encaje mejor con un personaje tan sumamente creativo y al mismo tiempo con afán de destrucción, anarquista y capitalista al unísono. La protagonista tiene dos vertientes, Estela y Cruella, la primera viste como una beatnick, boina incluida y la segunda es una rupturista que deconstruye la alta costura para convertirla en algo aún más espectacular.La diseñadora  de vestuario de la película, Jenny Beavan, menciona  referencias a  Alexander McQueen y Christian Dior, lo cual no deja de ser curioso por la enorme diferencia entre ambos. 

Foto cortesía de Disney , el vestido es una clara referencia a la obra de McQueen

Disney y su particular forma de ser inclusivos 

La factoría que alumbró a Mickey Mouse es tan importante en la cultura popular que no ha parado de generar teorías conspiratorias, rumores y leyendas urbanas desde su fundación en 1923. Una de las más sólidas es la que vincula la construcción de los antagonistas de sus películas más populares a partir de personajes queer. De hecho en el caso de la malvada Úrsula de la Sirenita la inspiración en la drag queen Divine(Pink Flamingos) es referenciada por el propio John Waters en el documental I am Divine. En cuanto a la Cruella de animación, los rasgos excesivamente angulosos,  una mandíbula prominente y un look excesivo recuerdan nuevamente a la estética drag. Como mencionamos es una manera cuanto menos peculiar de ser inclusivos. En el caso de los antagonistas masculinos esta referencia, no admitida de manera oficial, ha suscitado críticas al vincular la maldad con el comportamiento femenino. Los malos de Disney, Jafar, Scar, el príncipe Juan y un largo etcétera carecen de los distintivos propios del género masculino, no poseen fuerza física , su lenguaje corporal es en exceso delicado y por contra son maquiavélicos y retorcidos ¿Os suena de algo?  Esta precuela parece querer resarcirse en cierta manera incluyendo un personaje que podría ser interpretado como queer y no pertenece al lado oscuro. Se trata de Arte, una suerte de Ziggy Stardust o Marc Bolan, que teniendo en cuenta el apogeo setentero del glamrock, bien podría ser hetero. 

foto cortesía de Disney

A pesar de la contemporización/suavización de la historia, al parecer lo de que Cruella quisiese matar a los dálmatas para hacerse un abrigo eran solo fake news, la impronta Disney sigue muy vigente. Muestra de ello son las localizaciones, una banda sonora plagada de éxitos, el carácter preciosista de la historia, que por muy 70´s que sea sigue recordando a los cuentos de Dickens, y los muchos tópicos de la factoría como las peligrosas tartas de varios pisos y los balanceos en cortinas y lámparas de lujo.

Cruella es el mundo de la moda según Disney, y la idea no puede ser más fabulosa. Os desafiamos a buscar más referentes a grandes diseñadores en los 47 looks de nuestra Cruella.