Textiles de artistas

El pasado 11  de marzo  se estrenó en Coruña la exposición  “Textiles de artistas” , una muestra itinerante organizada por el  Fashion and Textile Museum of London  y que se podrá visitar en la ciudad herculina hasta el 19 de junio. 

Ocupando uno de los laterales del  edificio de la Fundación Barrié, luce una enorme calavera  adornada con una dispersión de mariposas. Es la imagen escogida para publicitar la exposición y quizás la pieza más famosa. Esta obra resulta de la unión de dos grandes genios del siglo XX. Por una parte el inolvidable diseñador de moda, Alexander McQueen y por otra uno de los artistas vivos más famosos del mundo, Damien Hirst. El segundo creó este gráfico para adornar un pañuelo de seda de la firma del primero. Una colaboración diseñador – artista  que ha tenido una larga trayectoria en el siglo XX y que esta exposición pone ahora de relieve. 

Según figura en los libros de historia de la moda, los diseñadores más espabilados siempre han contado con las colaboraciones de lujo de artistas coetáneos. El pionero, en esto y unas cuantas cosas más, fue el diseñador de moda Paul Poiret. El modisto y hombre de negocios,  inauguró en 1911 un taller de estampación textil en el que se trabajaban complicados diseños sobre seda. Los estampados se convertirían en una de sus señas de identidad, pero él no los diseñaba, lo hacía el artista Raoul Dufy, una de las primeras paradas de la exposición. Otro ejemplo del prematuro contacto entre las bellas artes y el diseño es el de la irrepetible Elsa Schiaparelli. Esta diseñadora de moda fue parte activa del movimiento surrealista y entre sus obras más famosas  se cuentan las  colaboraciones con Dalí y  André Breton.  Parece bastante lógico este acercamiento entre la moda y las artes plásticas (principalmente pintura y escultura) y  que a su vez  los artistas de estas disciplinas  hayan dispuesto de las prendas de vestir como medio de expresión.

Grandes nombres como Matisse,Picasso, Miró, Dali, Andy Warhol, Alexander Calder o Henry Moore dedicaron una parte de su carrera artística a la creación de estampados textiles y gracias a esta iniciativa de la Fundación Barrié podemos ahora disfrutar de estas vertientes  menos conocidas. Una de las obras que más llama la atención, y además una primicia mundial, son los vestidos con estampados de helados creados por Andy Warhol e inspirados en la neoyorkina heladería Serendipity. Otra pieza destacable, es una chaqueta de esquí  estampada con dibujos de Picasso, y la curiosidad de que el artista malagueño accediese a poner sus dibujos sobre téxtil a excepción de tapicería, ya que consideraba indigno que alguien se sentase sobre una de sus trabajos. 

Hasta el 19 de junio, y de forma gratuita se podrá visitar esta exposición en la Fundación Barrié.